Felices fiestas



Pasadlo muy bien. Disfrudad. Descansad (es un decir...), y volved con ganas de seguir leyendo y escribiendo. Enseguida nueva película, más teatro, EXÁMENES, y una pequeña sorpresa con las notas...
Un beso a todos y gracias por tantas amables palabras.

Para José

No hay programa en la tele que se les ocurra sacar un libro, ya no hacer propaganda. El desprestigio de la literatura en los últimos 10-15 años ha sido terrible; salvo los muy comerciales (¿se leerán?) hay poco espacio para la buena literatura. Pero ahí estás tú, José, y algunos más... y eso significa que de ninguna manera se muere. Y ahora que lo tenemos todo, bibliotecas bien dotadas, acceso por Internet. Nunca hubo tanta facilidad para poder ver buen cine, leer y escuchar música... Los libros de Calvino te gustaran. Son estupendos, y conocerá a este escritor italiano maravilloso. El barón rampante es inolvidable... ¡Y se aprende tanta historia! Gracias, José, así da gusto. Seguimos hablando de fantasía...

Para arrellanarse en el sillón una tarde fría de otoño.

"Relájate. Concéntrate. Aleja de ti cualquier otra idea. Deja que el mundo que te rodea se esfume en lo indistinto. La puerta es mejor cerrarla; al otro lado siempre está la televisión encendida. Dilo en seguida a los demás: '¡No, no quiero ver la televisión!'. Alza la voz si no te oyen: '¡Estoy leyendo!' (...) Y adopta la postura más cómoda... ". Así comienza una curiosa novela de Italo Calvino, Si una noche de invierno un viajero. Pues, sí intentad probar, dejad que os cuenten, despertad la imaginación, aprended, viajad... Abrid un libro. Por ejemplo: los preciosos libros de Italo Calvino: El caballero inexistente, El vizconde demediado o EL barón rampante. La historia y la diversión están servidos con una impagable ternura y una deliciosa ironía. Más historia, ésta para que no se repita: testimonios estremecedores sobre el holocausto, imprescindibles: Si esto es un hombre, de Primo Levi; Sin destino, del Premio Nobel Imre Kertés; La noche, de E. Wiesel. Los dos últimos vivieron los campos de concentración siendo niños y adolescentes. Otra obrita de ficción muy interesante ahora que en España se habla tanto de memoria histórica, El lector, de B. Schlink, donde un muchacho se enfrenta al espejo de la memoria del nazismo. Se aprende mucho y se lee muy bien.
Para los viajeros: los libros de R. Kapuschinki -Ébano o Viajes con Herodoto- son una apasionada y apasionante aventura del mejor reportero que uno pueda imaginar. Preguntad a Javi Hervás, que ya lo conoce. Sorpresa y conocimiento, sabiduría y belleza. Todo eso nos regala este periodista polaco, Premio Príncipe de Asturias. Más libros testimoniales: Maruja Torres escribió hace unos años un libro muy interesante sobre su labor periodística: Mujeres en guerra, también periodismo en acción. Y son muy entretenidos y ágiles los libros de viajes de Josep Pla, Una invitación a coger la mochila y recorrer Italia, por ejemplo. La literatura fantástica podéis espigarla en una extraordinaria antología de Borges y Bioy Casares, titulada justamente así: Antología de la literatura fantástica. Pero hay mucho más... probad con Aba María Matute: hablaremos de su último libro. O leed a Wells, un clásico de la ciencia ficción y el mundo fantástico teñido de compromiso por mejorar a la humanidad (cualquiera es bueno: La isla del doctor Moreau, La puerta en el muro, La guerra de los mundos, la máquina del tiempo). Y claro, los clásicos de Stevensosn, La isla del tesoro, envejecemos antes nosotros que esta novela inolvidable, y el Doctor Jekill y Mister Hyde.
Policíacos, José Vicente... Estos son muy ingleses: los de Michael Innes, es un seudónimo. ¡Hamlet, venganza! o Entre la niebla y la nieve. hay que buscarlos en la biblioteca, en al edición de Alianza Editorial colección El Séptimo sello. también es atractiva una novelista muy prolífica, P.D. James; y una escritora muy de moda, cuyas obras sitúa en Venecia, donde vive: D. Leon.
Pero hay mucho más donde escoger. Iremos hablando. Por hoy ya vale.