Recibimos la noticia con tristeza: se ha ido, nos ha dejado el autor de La tregua y de tantos poemas escritos con el alma, abiertos al corazón y para todos. Cuando murió André Gide, Luis Cernuda puso en versos su sentimiento de orfandad diciendo que le quedabn pocos seres que admirar. Con Mario Benedetti seguro que nos ocurre a muchos lo mismo: nos quedan pocos seres buenos que admirar y él era uno de ellos.
Leedle, habla para los tristes y los alegres, para los hombres de buena voluntad y la voz extiende sus alas y os cobija a todos.
Traigo unos versos suyos para que lo tengamos en la memoria. Que en todos los estados de ánimo nos acompañen. Y música de Beetthoven para acompañar más versos...
A veces me siento
como un águila en el aire.
como un águila en el aire.
Pablo Milanés
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

