Antes de las orlas, esta carta...




Mis queridas niñas, mis queridos niños,
A vuestra edad es difícil entenderlo, porque el tiempo lo vivís con una mezcla de derroche e intensidad, como si la vida fuera a durar eternamente y a la vez tocara su final mañana. Es así. A mí me pasaba lo mismo. Luego la percepción del tiempo cambia, y el espacio que vosotros dedicáis a la nostalgia (que dura muy poquito porque la vida os empuja), yo no me lo puedo permitir. Tengo otras nostalgias, mucho más antiguas. Serán también las que tengáis vosotros cuando recordéis esta despedida, la amistad, lo que significaron los años de instituto. Entre sombras, o luces, quedará un libro, tal vez una sonrisa. Desde luego el amor, si lo hubo, y las risas. Os aseguro que los malos ratos los vais a borrar inmediatamente. Y eso es bueno, es salud…, si los borráis es porque no han merecido la pena.
Creo que lo he dicho tantas veces que ya no sé cuando me repito (aunque todavía controlo eso de no contar demasiados chacarrillos y batallitas), pero es verdad que en esta profesión sólo nos llevamos lo que dejamos, como escribió Machado
recordando a su maestro, Giner de los Ríos.
Me tomo esta profesión en serio, no admito bobadas: me importáis vosotros, vuestra sagrada humanidad en crecimiento, y no sólo las notas: porque las notas, guapas o feas, son sólo una parte de este juego, y un año hay quien lo lleva mal y al siguiente reacciona, o quien se queda atrapado en un sistema que no contempla la rareza. Porque vagos sois. Un rato largo la mayoría, pero en algunos esa vagancia se confunde con un rencor hacia el sistema que os ha excluido en alguna ocasión, de la manera que sea. Las alas cortadas. La dificultad de levantar el vuelo...
Pero volviendo a los que nos llevamos o dejamos. Yo me llevo algunas cosas muy, muy buenas: si nos mirásemos en espejo, amiguitos, se correspondería exactamente con lo que muchos de vosotros saben que se llevan. Me llevo muchas cosas buenas: la sonrisa tímida de Raquel, sus lecturas estupendas, su cariño y una cierta complicidad, porque las dos somos frágiles. Me llevo los ojos abiertos de José Vicente, su gratitud, su hombría de bien, sus sólidos valores. Cuánto te voy a echar de menos. Aunque sé que tu amistad, habrá de durar, estoy segura. Me llevo la carita cansada de Karen, siempre acompañada de Lorena, tan alta, arreglada, perfecta. Porque te cansa el sistema, Karen, y lo entiendo muy bien. Tú harías cosas mucho más libres, buenas, seguro, porque tienes sensibilidad e inteligencia, pero hay en esta manera de estudiar una parte infantil que ya tienes superada, por eso te cansas…; y por eso estás también triste. No terminas de encajar. Yo te voy a echar en falta en la biblioteca, cariño, porque he tenido la sensación estos dos años de tener una amiga. La reseña de Juntos, nada más la pongo… A Jorge le seguiré viendo el curso que viene… ¿y sabes? aunque te fastidie repetir, yo tengo motivos para alegrarme: otro amigo, un casi cómplice, un humor compartido, cariño del bueno. El curso que viene hazme le favor de pedirme muchos libros: te querré todavía más si lees. Javi García: hay que respetarte los ritmos, Javi. A veces me pregunto por qué me siento tan bien con algunos de vosotros, y seguramente es esa parte de no encajar tampoco en el sistema, de ser rara. Tú también eres raro: estupendo lector, sensible, sabiendo siempre lo que dices y diciéndolo bien… buenísima persona… y tienes suspensos. Pero el curso que viene espero verte por la urbanización, no en le instituto. Me has hecho mucha compañía. Hubiese querido querer más a Ylenia, pero es que no se deja. Sin embargo, sé que se lleva cosas: lo sé con absoluta certeza, porque tienes una inteligencia clara y sabes lo que vale y lo que no vale. Dentro de unos años esas cosas saldrán y no sé si te ayudarán a resolver algún conflicto, ojalá, porque eres muy terca y tienes vocación de rebelde, pero saldrán. Coge algún libro entonces y léelo mejor que La Romana, porque te hará bien. También sé con seguridad que no necesitarás a nadie para elegirlo. Te deseo lo mejor. Y sabes que siempre me gusta mirarte: sé honesta. Sé honesta. Ylenias locas, Alba y Ylenia, tacones lejanos… a ver si veis la película. A María la he visto madurar con alegría: se lleva muchísimas cosas porque en su corazón cabe la clase entera, y se las lleva alegre, como un cascabel. Tus zapatos rojos, tu cara preciosa han sido una fiesta para todos, y todos te queremos, María. Marta, Ana, (como dos Caperucitas en Manhattan, las dos), Javi Hervás, Rubén, Jair: buena gente de la que hace que el mundo amanezca todos los días, sin vosotros los días se arrastrarían muy pesados y muy tristes. Han sido un placer, Jair, Javi, (y Dani y José Pedro, y Silvia) los estupendos debates sobre cada artículo: así las clases volaban, y qué bien aprovechadas. Por eso llenáis la pantalla del vídeo de Susana: con una belleza noble, de buenas gentes que pasan, como decía –otra vez- Machado. Os abrazo de corazón: tenéis mucho mérito y merecéis salir adelante. A Mª José también la quiero: quiero esa sonrisa de niña que todavía se duerme con su osito de peluche. ¿O no? Jasmina: me hubiera gustado verte algo más, me hubieras contagiado esa cachaza, esa tranquilidad, y sobre todo la hermosa sonrisa.

Me he sentido muy bien con el grupo de Francisco y Enmanuel y Carlos y Jesús, Antonio y Eloy. Manuel, cara de bellísima persona: lee de vez en cuando. Me habéis tratado con respeto, amabilidad y cariño. Sois todos muy majos. Tranquilones como vostros solos, pero majos... de verdad. José Miguel, que siempre llega cuando ya todo se ha acabado… con cara de decir, ¿y el postre?, y por eso me da tanta risa; a su manera alegra la vida. Francisco, que ha sido el primero en estrenar la wiki, y eso que se le dan fatal los ordenadores. Intenta seguir leyendo, Manu, inténtalo, te acompañará en algunos momentos una buena lectura, te hará olvidar algún que otro mal trago. Nos hemos reído ¿verdad? Y algo se ha quedado de tanto comentario, de tanto artículo, de tanta polémica. Y Ángela, mujer madura, de los pies a la cabeza firme y positiva. Me has acompañado y me has entendido: me has valorado. Es recíproco, como todos los amores. Ya lo sabes. Y este verano leeré las policíacas de la chica del bidón de gasolina etc…, a ver si cuando nos veamos, podemos compartirla. Te abrazo muy fuerte. Y siento que no esté Irene. Le hubiera gustado irse con su bachillerato y sus buenas notas. Hazte fuerte, Irene. Si lees estas palabras... También sabes que estoy aquí para lo que necesites.
Ahora entendéis porque no puedo permitirme la nostalgia: si todos los años me invadiera ese sentimiento no podría mirar adelante, recibir a los que vienen. Volver a enamorarme, como cada año, de las promesas… No me puedo permitir mirar atrás. Sois ya tantísimos… y en esta profesión es cierto que cada mañana empieza todo. Que la alegría es veros partir ya convertidos en hombres y mujeres.
Voy a recuperar el vídeo que hizo Susana el día de La cantante calva y la merienda, porque me parece que ha funcionado un poco como emblema: es el recuerdo de un día de convivencia y comunicación muy alegre. Y se nota en las imágenes. ¿Y la cantante calva? ¿Ya sabéis que se peina…?
Recogeré aquí el maravilloso discurso que ha escrito José Vicente y leerá espléndidamente María. El video que os ha hecho Susana os va a emocionar, como a mí. Estáis todos y todo lo que hemos compartido. Os vemos las dos igual, guapísimos y guapísimas. Y cuánto se nota lo que os quiere. Hemos formado entre todos un buen equipo, acompasado: vuestras palabras, sus imágenes, estas letras: todo se corresponde. Lo que nos hemos querido: dos años de vida. Eso nos llevamos. Caigo en la cuenta de las veces que he dicho buena gente… Pues eso, buena gente.
Os quier
o. El abrazo más fuerte. Disfrutad vuestro día grande.
NOTA:
(Javi, quiero El señor de las moscas y todos lo demás, aquí, en cuanto puedas. José Vicente: en cuanto descanses, criatura: breve, tu maravilloso homenaje a Anne Sullivan. Entre todos casi hemos logrado salvar los paraísos que se perdieron. Gracias: siempre abiertos a la esperanza)

Hacemos balance y recordamos (con mucha más brevedad) reseñas que perdimos... Gracias, Raquel, por tu recuerdo.




Empezamos a hacer balance. Si algo me parece que ha funcionado bien han sido las lecturas; ahora que empezáis a devolver los libros prestados, veo que ha sido más de lo que pensaba, y que han sido muy variadas, que ha habido libertad para cambiar de libro, que habéis seguido consejos unos de otros. Y además vamos recuperando algunos títulos. Y que es buena literatura, pocas cosas complacientes, aunque todas, está claro, apetitosas.

Recuperamos así tres buenas lecturas de Raquel Mesas: te recuerdo enganchada a El Misterio del cuarto amarillo, que sigue siendo un clásico muy entretenido, y que después leyó una compañera de 1º; como tú leíste La ciudad de cristal después de leer la reseña de Ángel. Gracias por tus palabras tan amables, gratificantes durante todo el año. Y ahora ya sé que leerás siempre. Ah, y el vídeo de La cantante calva lo volveré a colgar, como recuerdo de la espléndida tarde de convivencia que pasamos.

Aquí pongo tus recuerdos del curso: De eso se trataba, de que descubriérais que leer es maravilloso y de lo bien que se pasa muy bien.

Creo que es el primer año que he disfrutado leyendo, así pues voy hacer un breve balance de todas mis lecturas.
En el primer trimestre tuve en mis manos El misterio del cuarto amarillo: un libro de mucha intriga en el que las páginas se leen solas.En el segundo trimestre leí también unos libros extraordinarios: Marina, una estupenda y magnífica historia de amor con un gran secreto escondido. Ciudad de cristal, de Paul Auster pero en formato de novela gráfica, un cómic con viñetas muy pequeñitas que cuenta una historia de un hombre que vive una horrible experiencia al perder todo en su vida, y que contiene mucho misterio…También quería destacar todas películas que nos, Esperanza, has puesto ya que hemos hecho un gran viaje al pasado con La casa de Bernanda Alba y La colmena. y aunque Calle Mayor no la hemos podido ver por falta de tiempo, teníamos muchas ganas de verla aunque fuera solamente por la emoción que pusiste mientras que nos explicabas el trasfondo como prólogo de la película.
Volviendo a nuestra actualidad hemos visto en forum Azuloscurocasinegro que cuenta la historia de un joven que lucha por un futuro. Te doy mis ojos una película muy dura que habla sobre la violencia de género. Chocolat que trata sobre la vida de una mujer que se muda a otro pueblo donde no es aceptada… y que gracias a vosotras (Susana y tú) después de ver la película disfrutamos todos una gran chocolatada.
Para finalizar quiero destacar las obras espectaculares de teatro que has insistido tanto para que los viéramos y que luego nosotros te hemos agradecido con una gran sonrisa: Urtain bonita historia de un luchador. La cantante calva una graciosa obra de teatro, que nos ayudo a comprender la comunicación.